sábado, 25 de enero de 2014

Bebiéndote

Habiéndome sumergido en este mar de licores,
aún sigues siendo capaz de camuflarte
entre todo el alcohol que inunda este hastío,
entre todas estas gotas
sacudidas por la maleza de mis entrañas,
que comienzan a sugerirme
que para empezar a olvidarte,
antes debería empezar
a dejar de beberte.

domingo, 12 de enero de 2014

Ya lo he sido

Todo lo que fui,
soy
y todo lo que soy,
ya lo he sido.

Todas las botellas vacías
y todos los platos desechados.

Todos los amores culminados
y todos los desengaños vividos.

Todos los brazos que me abrazaron
y todos los besos que nunca he recibido.

Todas las noches de insomnio
y todas las mañanas de entronío.

Todas las máscaras que he vestido
y todas las verdades que he desvelado.

Todo lo que fui,
soy
y todo lo que soy,
ya lo he sido.

jueves, 19 de diciembre de 2013

Ungratefulness

I'm all yours,
all my head,
all my back,
all my hands,
I'm all yours,
though you aren't mine,
not entirely mine
at least.
Always seeking you,
looking for your
poisoned kisses that,
sooner or later,
are gonna hit me.
I'd like to catch you
in every single sound,
in every single silence,
in every single moment that I can feel you.
But only sometimes,
only sometimes,
I can have your presence.
Only moments that looks like an eternity,
but no more than minutes,
even seconds.
Sometimes I can listen to you,
running through my fingers,
crossing my ears.
When you touch me,
you're able to make me feel great,
so fucking great,
and I become so insane,
that I can't put all those feelings
into words,
but into music.
And after that,
I'll be looking forward to seeing you
over and over again,
even knowing that you're an
ungrateful maiden.

domingo, 1 de diciembre de 2013

Si la búsqueda es la que me encuentra, ¿habré llegado por fin a Ítaca?

jueves, 21 de noviembre de 2013

Como siempre

Como siempre,
la gran bola de piedra
vuelve a caer colina abajo.
Volver a recogerla
Para verla de nuevo caer
colina abajo.
Una y otra vez.
Como siempre.
Como Sísifo.
Como siempre.

lunes, 4 de noviembre de 2013

Fuga y contrapunto

Lento moderato a ritmo binario y la armonía comienza a fluir en una natural superposición de acordes: Do mayor, Sol séptima, Re menor. Las pieles comienzan a erizarse.

Tras cuatro compases preliminares, los bajos empiezan a envolver el ambiente con su majestuosa  gravedad, guiando la composición hacia un universo de colores y tonalidades infinitos.

 Poco a poco, amalgamas de notas se despliegan de manera insolente sobre todas y cada una de las triadas. Un sinfín de escalas, dóricas, jónicas y frigias, juguetean en el vientre de la mismísima Euterpe, haciéndola sucumbir a los encantos de sus sostenidos y bemoles que, sigilosamente, van recorriendo sin pudor los más recónditos rincones de la partitura.

Armonía y melodía se entrelazan en abrazos eternos y besos a varias voces.

Compases que avanzan impetuosamente y tempo que va acelerándose. Las fusas remplazan ahora a las corcheas, de mucho más lento caminar, y las pulsaciones comienzan a sincoparse.

Crescendo de gemidos, caricias y sensualidades etéreas, inundan las líneas del pentagrama por las que transitan vertiginosos ligados de semifusas, junto a progresiones de acordes invertidos y de tensiones imposibles.  Cromatismos y atonalidades, acompañan el estrepitoso movimiento de cada figura.

Picados, arpegios y trémolos extasiados van apelmazándose sin control al final de cada compás. Y de pronto. Silencio de negra. Calderón sobre blanca. Coda.

Ahora, abatidos, yacen los cuerpos exhaustos, al tiempo que la melodía continúa fluyendo con sus dulces armónicos a través de pelos ralos, empapados de sudor y de placeres colmados.


De nuevo, la música, volvió a culminar con éxito su labor.