lunes, 10 de abril de 2017

Por tus acentos,
el poema se metió
despacio entre mis sueños.

Y el pelo sobre tu hombro
desnudo
se acurrucó insomne
bajo mis sábanas.

Y la noche nos tomó,
como a dos locos,
prestados para su
íntima fiesta.
Ese escalofrío que sentiste,
ese frío en la espalda
que no supiste bien de dónde llegaba,
no era más que mi boca,
que andaba basándote
desde esta absoluta distancia.
¿Quién quiere este corazón?

Este corazón sereno, cansado y viejo
que mueve su mano
en un silencio de
amor callado.

Corazón idiota
que no sabe gritar
su palpitar.

Corazón que aún deja un hueco en
lo más profundo del armario
por si a ella le da por regresar.

¿Quién quiere este corazón
que anda partido en mil
pedazos?

lunes, 27 de marzo de 2017

Reinvenção (Cecília Meireles)

Voz: Sâmara Araújo
Música: Seguiriya

 


A vida só é possível reinventada.
Anda o sol pelas campinas e passeia a mão dourada pelas águas, pelas folhas. . .
Ah! Tudo bolhas que vêm de fundas piscinas de ilusionismo... – mais nada.
Mas a vida, a vida, a vida, a vida só é possível reinventada.
Vem a lua, vem, retira as algemas dos meus braços.
Projeto-me por espaços cheios da tua Figura.
Tudo mentira! Mentira da lua, na noite escura.
Não te encontro, não te alcança...
Só - no tempo equilibrada, desprendo-me do balanço que além do tempo me leva.
Só - na trevas fico: recebida e dada.
Porque a vida, a vida, a vida, a vida só é possível reinventada.

jueves, 23 de marzo de 2017

¿Cómo decirte que este silencio
está lleno de tu presencia?

¿Cómo explicarte que en esta soledad
no encuentro más refugio
que el recuerdo de tus cabellos?

Todo parece esfumarse
en esta oscura sombra,
donde el único consuelo es
saber que aún te escondes
tras un rincón oculto de mis desvelos.

¡Vuelve, amor mío!
Vuelve por la vereda
que dejaste entreabierta
antes de que los pastos
anegen su camino.

Vuelve antes de que el amor se marchite
y las manos
olviden la senda de toda
melodía.

Grito en este oscuro silencio
invocando tu pecho,
para que mis ojos
no caigan por siempre
en los inermes brazos del
Olvido.

sábado, 18 de marzo de 2017

¿Canto?

¿Por qué te descubriste, Amor?
¿Por qué dejaste desnuda tu alma?
¿Fue la catarsis necesaria?

Pobre Ingenuo,
nunca supiste desvelar lo que sentías.

No consigues encontrar cobijo porque
ningún remanso te da sosiego.

Será mejor que vuelvas al silencio,
a la sombra de la abadía,
a la vida del monje que medita
y deja de obstinarse en encontrar el camino.
No hay camino cuando las heridas están aún
abiertas.

Los sueños se desvanecen
agonizando en un leve hilo de esperanza.
Esperanza de saborear sus besos,
esperanza de sentir de nuevo sus abrazos.

Los sueños no se vislumbran
y el Amor empieza a gemir
herido de muerte.



Imagen: Paradiso Perduto, de Roberto Ferri (2011) 

Taranta