domingo, 20 de septiembre de 2020

Azares

Buscan los versos enzarzaros
entre la armoniosa maraña del olvido,
inequívoco vivero
de dudas y deseos.

Muere la orquídea
siendo azucena
sobre el sueño que dora la vida
de ilustre plata y cegadora simiente.

El amor se cruza entre los dedos
como un cuerpo desnudo
en el rejón clavado
de una eternal belleza.

domingo, 26 de julio de 2020

Tan lejos

Eres la inmensidad de un cuerpo tendido

a la vera misma de mi pecho.


Nada sé de la lógica que existe

entre la llanura de nuestro encuentro

y el solar abierto de mi alma.


Todo se desvanece en la infinidad

de un beso perdido,

de un roze sin sangre,

de un encuentro oscuro sin la luz

que guió nuestros versos de antaño.


Será necesario hundirse en la sonrisa de un niño

y recorrer la espina dorsal

como caballo de Troya invadiendo

esta perdida cruzada.


Tal vez yo tampoco sea nada,

como aquel Pessoa borracho

que engullía a litros las calles de Lisboa,

aquella Lisboa que tanto mal nos hizo.


Ahora que llegué a destino,

comprendí que la lejanía nos envejece

y que los versos se pierden en el aire

como se pierde una puesta de sol

en cualquier playa de Faro sin poder abrazarte;

hermosa y doliente.


¿Será que todo se pierde, Amor?


Y es que estamos tan lejos.







martes, 9 de junio de 2020

Al oído de una muchacha (Federico García Lorca)+Propina

Al oído de una muchacha


No quise.
No quise decirte nada.

Vi en tus ojos
dos arbolitos locos.
De brisa, de brisa y de oro.

Se meneaban.
No quise.
No quise decirte nada.


Federico García Lorca, Canciones






viernes, 22 de mayo de 2020

Ante el ruido de la calle,

de tanto museo encerrado,

de tanto verso encasillado.

Grita mi pecho diseminado

en cada nota de una triada

en tono menor.


Lloro la ausencia del infinito roto,

en este silencioso muro

de puertas y fronteras cerradas.


El Mar,

es el dueño lejano de un abismo

que deja oculto

su manto de seda

esperando a mis alas

queriendo de nuevo volar.


lunes, 18 de mayo de 2020

Rosales

Se agitan los prados

en la deshojada corona

de nuestro antiguo rosal.


Y tu frente adamascada

aglutina el infinito punto

de todo cosmos,

ese que genera la brisa

de un huracán mellado,

ese donde la Luna contempla

el absoluto rostro

entre las rosas y los lirios

de tus dudas.


Mientras,

maltrecho ya de camino,

me deslizo

por el instante mismo

en que tu luz

sacude el cuarto oscuro

de toda una empolvada Vida.



jueves, 30 de abril de 2020

encierro

ni el grito consiguió helar
la llanura desierta
y hay una soledad
en todas las palabras
que cruzan mi garganta

lo incierto se vuelve piedra
que se incrusta en el profundo
tuétano del miedo

¿dónde estarán mis hijos?

¿los no-nacidos?

¿y el Amor?
ese que siempre consigue desvanecerse
más allá de cualquier hilo luminoso

tropiezo de nuevo en la
inmensidad del océano
mientras afuera
la vida se engendra y se consume

apenas sigo encerrado
en este círculo oculto
que ahoga mi lamento

ahora
como siempre
la Vida se abandonó
a mi suerte



domingo, 29 de marzo de 2020

Versos de cuarentena

Porque en este silencio
sin olvido,
no hay fiebre
inmune a tu risa
ni abrazo que no llegue,
aun lejano,
al hondo susurrar
de tu verso.