martes, 12 de enero de 2016

Es verdad


¡Ay, qué trabajo me cuesta
quererte como te quiero!

Por tu amor me duele el aire,
el corazón
y el sombrero.

¿Quién me compraría a mí
este cintillo que tengo
y esta tristeza de hilo
blanco, para hacer pañuelos?

¡Ay, qué trabajo me cuesta
quererte como te quiero!

Federico García Lorca

miércoles, 6 de enero de 2016

Si mis manos pudieran deshojar

Voz: Sâmara Araújo 
Música: Estudio para taranta
 


Yo pronuncio tu nombre
En las noches oscuras
Cuando vienen los astros
A beber en la luna
Y duermen los ramajes
De las frondas ocultas.
Y yo me siento hueco
De pasión y de música.
Loco reloj que canta
Muertas horas antiguas.

Yo pronuncio tu nombre,
En esta noche oscura,
Y tu nombre me suena
Más lejano que nunca.
Más lejano que todas las estrellas
Y más doliente que la mansa lluvia.

¿Te querré como entonces
Alguna vez? ¿Qué culpa
Tiene mi corazón?
Si la niebla se esfuma
¿Qué otra pasión me espera?
¿Será tranquila y pura?
¡¡Si mis dedos pudieran
Deshojar a la luna!!

Federico García Lorca






sábado, 2 de enero de 2016

Volverse loco
sería la idea más descabellada 
para cualquier inicio de año nuevo.

Encontrar los cabos sueltos
de lo absurdo
y comprender la verdad caleidoscópica
de todo lo que acontece,
sería el esfuerzo más inútil
cuando se intenta hacer
cualquier dichosa lista de buenos deseos. 

La felicidad
debería sonrojar mis mejillas,
y no lo hace.

Todas las rajas
se concentran ahora
en el minúsculo aleph infinito de mis ojos,
y todas se clavan al unísono
en este pecho maldito
como puñales de madera carcomida.

Al fin y al cabo,
la vida
no es más que un punto
que cambia de sitio
dependiendo del cristal con que se mire.

miércoles, 9 de diciembre de 2015

Y salió a relucir
el poeta grandilocuente,
el ingenuo,
el idiota.

El poeta que adorna de grandes palabras
las diminutas cosas.
Ese poeta que apenas sabe
que la belleza
no cabe en vastas imágenes
ni en frases gloriosas.

Por suerte,
existe el otro poeta,
el escondido,
el susurrante,
el ausente.
El que sabe
que el amor
no es soga que ata las pieles
y que está por encima de las
necesarias partidas
o de los océanos que parten.

Ese poeta,
entiende bien que al amar
se recela de ataduras,
de empalagosas peroratas,
de melodías menores,
de lugares comunes.

Este poeta,
no necesita proclamar
al viento
cuándo y cuánto ama.
Él, simplemente
engulle.

viernes, 4 de diciembre de 2015

Aquella noche,
Sacromonte se vistió
de blanco
con el manto que extendió
la eterna luz de su sonrisa.
Aquella noche,
hasta la Alhambra
cayó rendida
a los pies de su belleza.
Aquella noche,
hasta los gitanos
se enamoraron
tragando sangre por seguiriyas.


martes, 17 de noviembre de 2015

La perdición


La perdición, la perdición...
La perdición nos salva y guía nuestros pasos.
La perdición es resplandor,
y el resto, máscara.

La perdición nos unifica con nuestros semejantes.
La perdición cuelga de nuestras visiones
el rostro de los mares.
La perdición es esperar.

De "Canciones de Mihyar el de Damasco" 1961

Adonis Ali Ahmad Said Esber

lunes, 16 de noviembre de 2015

Armonía (José Hierro)

Quise tocar el gozo primitivo,
batir mis alas, trasponer la linde
y volver, al origen, desde el fin de
mi juventud, para sentirme vivo.

Quise reverdecer el viejo olivo
de la paz, pero el alma se me rinde.
¿Quién es sin su dolor? ¿Quién que no brinde,
sin pena, su ayer libre a su hoy cautivo?

Y ¿quién se adueñará de la armonía
universal, si rompe, nota a nota,
grano a grano, el racimo, los acordes?

¿Quién se olvida que es cuna y tumba, día
y noche, honda raíz y flor que brota,
luz, sombra, vida y muerte hasta los bordes?

(De Quinta del 42, 1952)

José Hierro