jueves, 2 de enero de 2020

Como un mendigo
fui buscando
en la comisura roja
de tu turbante,
en la inalcanzable estrella
de tu espalda,
en la olvidada tos
de mis labios secos.

Perdidos en las calles de Barcelona,
evitábamos el destino
que marcan los peces
que siguen la corriente.

Nosotros nunca fuimos peces
ni seguimos ninguna corriente.

Como un mendigo
fui buscando tu beso,
un beso,
para perderme
en el infinito susurro
del tiempo.

El espejo se estremece
ante la errante figura que dormita.


Es el sueño que no validó la vida,
la hoja en blanco que no encontró tinta.


Escoge ahora las maletas
que han de cargar la risa
y haz que del llanto
tan sólo quede
el errante aliento de su olvido.

lunes, 9 de diciembre de 2019

Un atril en ciernes
es la palabra liberadora
que no se olvidó
de tu nombre.

Será el chapoteo de las dunas
contra la roca de la caleta,
o mis ojos hundidos en el vientre
que se pierden en ese mar
de aristas insondables.

Habrá ya quien responda a la duda,
que más niebla en la mañana
hará amanecer tu sombra.

sábado, 16 de noviembre de 2019

Del silencio,
como vivir en el ajetreo
constante de la nada,
en el umbral mismo
de lo oscuro.

Se abandona el verbo
y la palabra se oculta
tras aquel mural de hielo.

Frío espejo sin sombra
que desprecia el reflejo
de la risa.

Bomba que explota en el olvido
emergiendo de entre la lluvia y el polvo
para inundar de melodías
el llanto.

miércoles, 13 de noviembre de 2019

Entierra la llama
que arde sin nombre.

Vengan a mí las águilas
que han de inundar tu boca.

Despréndete de la inmunda
sangre sin delirio.

Acoge mi vientre en tu risa
y hazla resucitar en la niebla.

Muera quemado el llanto
cuando aún haya lugar
para tu brisa.

sábado, 9 de noviembre de 2019

Hay amor

Hay amor en una hoja rota,
pequeñita como la mano
que la hizo.

Hay amor en el abrazo
que estremece,
en el 'TE QUIERO'
que inunda de lágrimas
mis ojos.

Sí,
hay amor,
estoy seguro.

Aún hay amor
aunque yo
ya no lo crea.


martes, 5 de noviembre de 2019

Desbrozas el pasto del pasado
como queriendo despejar
la niebla.

Hondeas entre quimeras de luz
que apagan su beso en la luna,
y siempre que vuelve tu pelo
yo sigo inmune a la locura.

Gato indemne de mal agüero
que el miedo sacude en sus cumbres,
ya no hay palabra
que describa tu nombre
tan solo este silencio
que me inunda
cuando tu eterna presencia sucumbe.